Religiosos detenidos en Ucrania, un Patriarca en Rusia alentando la invasión, una multitud contra una mezquita en Moscú y el Vaticano midiendo su respuesta ante Putin. Vamos a conocer la Guerra Santa que se libra en paralelo a la de las trincheras y algunas conclusiones divinas
Primero un poco de historia y contexto. Los ortodoxos son una rama del cristianismo separada del Vaticano. No tiene un Papa sino patriarcas y metropolitas que se reparten el poder territorial y a veces dependen uno de los otros y en otras son “uniatos” independientes
Vamos a la historia, porque es importante para entender lo que sucede en la actualidad y su relación con el frente de batalla. El cristianismo en Rusia nace en Kiev y eso condiciona muchas de las decisiones tomadas por Putin y su discurso religioso militar. Vamos a explicarlo
El cristianismo ruso surge de la conversión de Vladimiro I de Kiev al cristianismo en 1054. De allí, la religión se fue extendiendo al rus de Moscú y unos siglos después era la religión predominante en Rusia. En 1.688, las iglesias ucraniana y rusa se unieron en una entidad
Aunque era el hermano mayor, la iglesia ucraniana pasó a depender de Moscú que reunía muchos mas fieles. Fue hasta el 1 de enero de 1919, cuando los ucranianos aprovecharon el despelote armado por la Revolución de Octubre y declararon su autonomía. Luego llegó el comunismo
El Partido Comunista no toleró la competencia. Restringió las prácticas religiosas, cerró templos y ordenó que la liturgia se dirigiera solo hacia los símbolos partidarios, a la adoración a su líder y a sus figuras históricas. Las iglesias dejaron de discutir por razones obvias
Cuando implosionó la URSS, el área del imperio soviético vivió un renacer religioso. La pelea entre iglesias rusa y ucraniana se reanudó y la ortodoxia ucraniana se dividió en tres entidades. En 1990, se recreó la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Moscú, ligada a Rusia
En 1992 nació la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Kiev separada de Moscú. En 1990 también se formó la Iglesia Ucraniana Autocéfala integrada por los sacerdotes que volvían del exilio de la era soviética. La primera maneja 12.000 parroquias, la segunda 4.300 y la tercera, 1.200
Tenemos ya tres iglesias ortodoxas y hay que sumar las 4.000 parroquias de la Iglesia Ucraniana Greco Romana ligada al Vaticano. Toda una ensalada regada con vino sagrado. Llegó el año 2014 y Rusia invadió Crimea. Fue entonces que comenzaron los enfrentamientos mas feroces
El Patriarcado de Kiev acudió al Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, de rango superior, para pedir que autorice su separación de la central rusa. En 1995 el patriarca de Moscú había excomulgado a los rebeldes ucranianos y les negaban permiso para ejercer oficios religiosos
La separación fue autorizada por Bartolomé I Constantinopla y apoyada por los uniatos de Chipre, Grecia y EEUU. Un detalle no menor es que la consagración de la autonomía fue celebrada en Turquía con la presencia del presidente ucraniano Poroshenko. La política empezaba a meterse
El Patriarcado de Kiev y la Iglesia Autocéfala se unieron en 2018 y hoy su líder es Epifanio I. Así estaban las cosas cuando Rusia invadió otra vez a Ucrania. Veamos que sucedía en el lado ruso. Es hora de hablar de Kiril, el patriarca de los ortodoxos rusos y gran amigo de Putin
Antes de convertirse en Kiril, Vladimir Gundiayev, ese es su nombre, era un cura que en los 70 fue representante de la iglesia de Moscú en el Consejo Mundial de Iglesias, en donde prestó servicios como informante y propagandista para la KGB con el nombre clave de “Mikhailovich”
Es importante señalar ese servicio porque ocurría mientras Putin realizaba tareas para la KGB también en el extranjero. Ambos se reencontraron cuando el religioso era metropolita de Moscú. Desde 2001, año que Putin llegó al poder, la relación entre ambos se comenzó a estrecharse
En 2009, cuando murió el Patriarca de Rusia, Alejo II, Gundiayev se convirtió en Kiril. Desde ese momento el vínculo con Putin se hizo aun mas cercano. Ambos compartían la mirada despectiva hacia las ideas liberales, la influencia cultural de Occidente y las variaciones sexuales
Por eso no sorprendió que apoyara la invasión a Crimea en 2014 y la restauración conservadora que llevó adelante Putin en una cruzada que comenzó a mezclar ideología con citas frecuentes a los dogmas ortodoxos mas puritanos, mientras Kiril sonreía detrás con éxtasis celestial
Putin comprendió que el hueco dejado por la desaparición del comunismo podía ser llenado con la religión, siempre y cuando se alinease con su estrategia política. Con su ex colega de la KGB al mando, era posible avanzar en esa camino de construcción de poder político y clerical
Putin fue sincerando su discurso ortodoxo y muchos de sus funcionarios imitaron le epifanía de su líder. Y los mas importante: con la venia de Kiril, el FSB, la sucesora de la KGB, comenzó a infiltrar a la iglesia rusa y la convirtió en parte de sus red de control e información
No fue casual que un ex agente de la KGB llegara a la cima de la iglesia rusa luego que su colega se hiciera con el poder político. Ni que el emplaste de religión y ideología se usara cuando volvió la guerra para revivir la nostalgia imperial en reemplazo de la liturgia soviética
Cuando Putin invadió Ucrania. Kiril se apuró a bendecir la masacre y en fechas tan tempranas como el 27 de febrero de 2022, dijo que los que se oponían a la invasión en Ucrania eran las “fuerzas del mal”. Todavía se hablaba de “limpiar de nazis”, faltaba para la cruzada religiosa
En septiembre, Kiril fue aun mas lejos y otorgó una indulgencia anticipada a las tropas rusas al decirles a los que iban al frente que “su sacrificio les lavaría los pecados”. Fue el momento de la movilización de 300.000 soldados extra y luego de Bucha y la demolición de Mariupol
Cuando los métodos de tortura, desapariciones, rapto de menores y bombardeo de zonas civiles a manos de soldados rusos debilitaron la excusa anti nazi, Kiril apoyó un cambio de discurso en Putin que comenzó a hablar de “desatanizar” a Ucrania y de combatir al demonio occidental
Desde entonces la invasión pasó a ser una cruzada religiosa. Putin entendió el valor de una postura conservadora radical y antioccidental en un público dentro y fuera de Rusia que prioriza la épica político religiosa medieval por sobre las atrocidades cometidas contra los civiles
La figura de Kiril es crucial para entender discursos que parecen fuera de contexto e incluso lunáticos, pero que cobran sentido político al ponerlos en un marco adecuado. Pero había algo más ligado a la historia que contamos al principio del hilo sobre la disputa entre iglesias
El avance sobre Kiev tenía un botín religioso que Kiril anhelaba. Dado que es la cuna de la ortodoxia rusa, tomar sus lugares sagrados era un objetivo prioritario para el Patriarca. El Monasterio de las Cuevas, era el regalo que esperaba de parte de Putin una vez rendida Ucrania
Catherine Belton lo explica en su libro Los Hombres de Putin: el credo ortodoxo es usado como un factor unificador y Ucrania percibida como un territorio perdido para la fe, una especie de Jerusalén que debía traerse de regreso al control de Moscú junto con sus sitios sagrados.
En 2014 había logrado el control de la Iglesia de Quersoneso en Crimea, el sitio en donde Vladimiro I de Kiev tomó el primer bautismo en 988. Pero en toda Ucrania aun quedaban desperdigados símbolos cuyo dominio reafirmaría la primicia del Patriarcado de Moscú sobre el de Kiev
Se trataba de darle un fin militar a una disputa entre iglesias que llevaba mas de un siglo. No pudo lograrse porque lo de Kiev fue solo una finta, apareció Santa Javelin, Putin ordenó un repliegue estratégico y Ucrania se salvó de milagro. Pero la pelea aun no estaba terminada
El 27 de mayo de 2022 el metropolita de Kiev Onufriy, cabeza de la iglesia ligada a Moscú, se declaró independiente en respuesta a la invasión y la masacre posterior. En 2019 ya habían iniciado el proceso de separación y ahora la ruptura era total. Pero Kiev aun desconfiaba
Pese a las condenas públicas que hacía Onufriy a la invasión, muchos de sus sacerdotes no adoptaron la misma postura y siguieron con una prédica pro rusa. En los territorios ocupados, algunos religiosos se mostraban abiertamente a favor de la presencia de los invasores
Onufriy se negó a sancionar a los sacerdotes que colaboraban con los rusos ni reaccionó con la presencia del metropolita de Luhansk, Panteleimon, en Moscú durante la ceremonia de anexión de los territorios ocupados. Tanta tibieza era utilitaria a los deseos de Putin y Kiril
Religiosos detenidos en Ucrania, un Patriarca en Rusia alentando la invasión, una multitud contra una mezquita en Moscú y el Vaticano midiendo su respuesta ante Putin. Vamos a conocer la Guerra Santa que se libra en paralelo a la de las trincheras y algunas conclusiones divinasPrimero un poco de historia y contexto. Los ortodoxos son una rama del cristianismo separada del Vaticano. No tiene un Papa sino patriarcas y metropolitas que se reparten el poder territorial y a veces dependen uno de los otros y en otras son “uniatos” independientesVamos a la historia, porque es importante para entender lo que sucede en la actualidad y su relación con el frente de batalla. El cristianismo en Rusia nace en Kiev y eso condiciona muchas de las decisiones tomadas por Putin y su discurso religioso militar. Vamos a explicarloEl cristianismo ruso surge de la conversión de Vladimiro I de Kiev al cristianismo en 1054. De allí, la religión se fue extendiendo al rus de Moscú y unos siglos después era la religión predominante en Rusia. En 1.688, las iglesias ucraniana y rusa se unieron en una entidadAunque era el hermano mayor, la iglesia ucraniana pasó a depender de Moscú que reunía muchos mas fieles. Fue hasta el 1 de enero de 1919, cuando los ucranianos aprovecharon el despelote armado por la Revolución de Octubre y declararon su autonomía. Luego llegó el comunismoEl Partido Comunista no toleró la competencia. Restringió las prácticas religiosas, cerró templos y ordenó que la liturgia se dirigiera solo hacia los símbolos partidarios, a la adoración a su líder y a sus figuras históricas. Las iglesias dejaron de discutir por razones obviasCuando implosionó la URSS, el área del imperio soviético vivió un renacer religioso. La pelea entre iglesias rusa y ucraniana se reanudó y la ortodoxia ucraniana se dividió en tres entidades. En 1990, se recreó la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Moscú, ligada a RusiaEn 1992 nació la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Kiev separada de Moscú. En 1990 también se formó la Iglesia Ucraniana Autocéfala integrada por los sacerdotes que volvían del exilio de la era soviética. La primera maneja 12.000 parroquias, la segunda 4.300 y la tercera, 1.200Tenemos ya tres iglesias ortodoxas y hay que sumar las 4.000 parroquias de la Iglesia Ucraniana Greco Romana ligada al Vaticano. Toda una ensalada regada con vino sagrado. Llegó el año 2014 y Rusia invadió Crimea. Fue entonces que comenzaron los enfrentamientos mas ferocesEl Patriarcado de Kiev acudió al Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, de rango superior, para pedir que autorice su separación de la central rusa. En 1995 el patriarca de Moscú había excomulgado a los rebeldes ucranianos y les negaban permiso para ejercer oficios religiososLa separación fue autorizada por Bartolomé I Constantinopla y apoyada por los uniatos de Chipre, Grecia y EEUU. Un detalle no menor es que la consagración de la autonomía fue celebrada en Turquía con la presencia del presidente ucraniano Poroshenko. La política empezaba a meterseEl Patriarcado de Kiev y la Iglesia Autocéfala se unieron en 2018 y hoy su líder es Epifanio I. Así estaban las cosas cuando Rusia invadió otra vez a Ucrania. Veamos que sucedía en el lado ruso. Es hora de hablar de Kiril, el patriarca de los ortodoxos rusos y gran amigo de PutinAntes de convertirse en Kiril, Vladimir Gundiayev, ese es su nombre, era un cura que en los 70 fue representante de la iglesia de Moscú en el Consejo Mundial de Iglesias, en donde prestó servicios como informante y propagandista para la KGB con el nombre clave de “Mikhailovich”Es importante señalar ese servicio porque ocurría mientras Putin realizaba tareas para la KGB también en el extranjero. Ambos se reencontraron cuando el religioso era metropolita de Moscú. Desde 2001, año que Putin llegó al poder, la relación entre ambos se comenzó a estrecharseEn 2009, cuando murió el Patriarca de Rusia, Alejo II, Gundiayev se convirtió en Kiril. Desde ese momento el vínculo con Putin se hizo aun mas cercano. Ambos compartían la mirada despectiva hacia las ideas liberales, la influencia cultural de Occidente y las variaciones sexualesPor eso no sorprendió que apoyara la invasión a Crimea en 2014 y la restauración conservadora que llevó adelante Putin en una cruzada que comenzó a mezclar ideología con citas frecuentes a los dogmas ortodoxos mas puritanos, mientras Kiril sonreía detrás con éxtasis celestialPutin comprendió que el hueco dejado por la desaparición del comunismo podía ser llenado con la religión, siempre y cuando se alinease con su estrategia política. Con su ex colega de la KGB al mando, era posible avanzar en esa camino de construcción de poder político y clericalPutin fue sincerando su discurso ortodoxo y muchos de sus funcionarios imitaron le epifanía de su líder. Y los mas importante: con la venia de Kiril, el FSB, la sucesora de la KGB, comenzó a infiltrar a la iglesia rusa y la convirtió en parte de sus red de control e informaciónNo fue casual que un ex agente de la KGB llegara a la cima de la iglesia rusa luego que su colega se hiciera con el poder político. Ni que el emplaste de religión y ideología se usara cuando volvió la guerra para revivir la nostalgia imperial en reemplazo de la liturgia soviéticaCuando Putin invadió Ucrania. Kiril se apuró a bendecir la masacre y en fechas tan tempranas como el 27 de febrero de 2022, dijo que los que se oponían a la invasión en Ucrania eran las “fuerzas del mal”. Todavía se hablaba de “limpiar de nazis”, faltaba para la cruzada religiosaEn septiembre, Kiril fue aun mas lejos y otorgó una indulgencia anticipada a las tropas rusas al decirles a los que iban al frente que “su sacrificio les lavaría los pecados”. Fue el momento de la movilización de 300.000 soldados extra y luego de Bucha y la demolición de MariupolCuando los métodos de tortura, desapariciones, rapto de menores y bombardeo de zonas civiles a manos de soldados rusos debilitaron la excusa anti nazi, Kiril apoyó un cambio de discurso en Putin que comenzó a hablar de “desatanizar” a Ucrania y de combatir al demonio occidentalDesde entonces la invasión pasó a ser una cruzada religiosa. Putin entendió el valor de una postura conservadora radical y antioccidental en un público dentro y fuera de Rusia que prioriza la épica político religiosa medieval por sobre las atrocidades cometidas contra los civilesLa figura de Kiril es crucial para entender discursos que parecen fuera de contexto e incluso lunáticos, pero que cobran sentido político al ponerlos en un marco adecuado. Pero había algo más ligado a la historia que contamos al principio del hilo sobre la disputa entre iglesiasEl avance sobre Kiev tenía un botín religioso que Kiril anhelaba. Dado que es la cuna de la ortodoxia rusa, tomar sus lugares sagrados era un objetivo prioritario para el Patriarca. El Monasterio de las Cuevas, era el regalo que esperaba de parte de Putin una vez rendida UcraniaCatherine Belton lo explica en su libro Los Hombres de Putin: el credo ortodoxo es usado como un factor unificador y Ucrania percibida como un territorio perdido para la fe, una especie de Jerusalén que debía traerse de regreso al control de Moscú junto con sus sitios sagrados.En 2014 había logrado el control de la Iglesia de Quersoneso en Crimea, el sitio en donde Vladimiro I de Kiev tomó el primer bautismo en 988. Pero en toda Ucrania aun quedaban desperdigados símbolos cuyo dominio reafirmaría la primicia del Patriarcado de Moscú sobre el de KievSe trataba de darle un fin militar a una disputa entre iglesias que llevaba mas de un siglo. No pudo lograrse porque lo de Kiev fue solo una finta, apareció Santa Javelin, Putin ordenó un repliegue estratégico y Ucrania se salvó de milagro. Pero la pelea aun no estaba terminadaEl 27 de mayo de 2022 el metropolita de Kiev Onufriy, cabeza de la iglesia ligada a Moscú, se declaró independiente en respuesta a la invasión y la masacre posterior. En 2019 ya habían iniciado el proceso de separación y ahora la ruptura era total. Pero Kiev aun desconfiabaPese a las condenas públicas que hacía Onufriy a la invasión, muchos de sus sacerdotes no adoptaron la misma postura y siguieron con una prédica pro rusa. En los territorios ocupados, algunos religiosos se mostraban abiertamente a favor de la presencia de los invasoresOnufriy se negó a sancionar a los sacerdotes que colaboraban con los rusos ni reaccionó con la presencia del metropolita de Luhansk, Panteleimon, en Moscú durante la ceremonia de anexión de los territorios ocupados. Tanta tibieza era utilitaria a los deseos de Putin y Kiril
yes
Religiosos detenidos en Ucrania, un Patriarca en Rusia alentando la invasión, una multitud contra una mezquita en Moscú y el Vaticano midiendo su respuesta ante Putin. Vamos a conocer la Guerra Santa que se libra en paralelo a la de las trincheras y algunas conclusiones divinas ... Primero un poco de historia y contexto. Los ortodoxos son una rama del cristianismo separada del Vaticano. No tiene un Papa sino patriarcas y metropolitas que se reparten el poder territorial y a veces dependen uno de los otros y en otras son “uniatos” independientes ... Vamos a la historia, porque es importante para entender lo que sucede en la actualidad y su relación con el frente de batalla. El cristianismo en Rusia nace en Kiev y eso condiciona muchas de las decisiones tomadas por Putin y su discurso religioso militar. Vamos a explicarlo ... El cristianismo ruso surge de la conversión de Vladimiro I de Kiev al cristianismo en 1054. De allí, la religión se fue extendiendo al rus de Moscú y unos siglos después era la religión predominante en Rusia. En 1.688, las iglesias ucraniana y rusa se unieron en una entidad ... Aunque era el hermano mayor, la iglesia ucraniana pasó a depender de Moscú que reunía muchos mas fieles. Fue hasta el 1 de enero de 1919, cuando los ucranianos aprovecharon el despelote armado por la Revolución de Octubre y declararon su autonomía. Luego llegó el comunismo ... El Partido Comunista no toleró la competencia. Restringió las prácticas religiosas, cerró templos y ordenó que la liturgia se dirigiera solo hacia los símbolos partidarios, a la adoración a su líder y a sus figuras históricas. Las iglesias dejaron de discutir por razones obvias ... Cuando implosionó la URSS, el área del imperio soviético vivió un renacer religioso. La pelea entre iglesias rusa y ucraniana se reanudó y la ortodoxia ucraniana se dividió en tres entidades. En 1990, se recreó la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Moscú, ligada a Rusia ... En 1992 nació la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Kiev separada de Moscú. En 1990 también se formó la Iglesia Ucraniana Autocéfala integrada por los sacerdotes que volvían del exilio de la era soviética. La primera maneja 12.000 parroquias, la segunda 4.300 y la tercera, 1.200 ... Tenemos ya tres iglesias ortodoxas y hay que sumar las 4.000 parroquias de la Iglesia Ucraniana Greco Romana ligada al Vaticano. Toda una ensalada regada con vino sagrado. Llegó el año 2014 y Rusia invadió Crimea. Fue entonces que comenzaron los enfrentamientos mas feroces ... El Patriarcado de Kiev acudió al Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, de rango superior, para pedir que autorice su separación de la central rusa. En 1995 el patriarca de Moscú había excomulgado a los rebeldes ucranianos y les negaban permiso para ejercer oficios religiosos ... La separación fue autorizada por Bartolomé I Constantinopla y apoyada por los uniatos de Chipre, Grecia y EEUU. Un detalle no menor es que la consagración de la autonomía fue celebrada en Turquía con la presencia del presidente ucraniano Poroshenko. La política empezaba a meterse ... El Patriarcado de Kiev y la Iglesia Autocéfala se unieron en 2018 y hoy su líder es Epifanio I. Así estaban las cosas cuando Rusia invadió otra vez a Ucrania. Veamos que sucedía en el lado ruso. Es hora de hablar de Kiril, el patriarca de los ortodoxos rusos y gran amigo de Putin ... Antes de convertirse en Kiril, Vladimir Gundiayev, ese es su nombre, era un cura que en los 70 fue representante de la iglesia de Moscú en el Consejo Mundial de Iglesias, en donde prestó servicios como informante y propagandista para la KGB con el nombre clave de “Mikhailovich” ... Es importante señalar ese servicio porque ocurría mientras Putin realizaba tareas para la KGB también en el extranjero. Ambos se reencontraron cuando el religioso era metropolita de Moscú. Desde 2001, año que Putin llegó al poder, la relación entre ambos se comenzó a estrecharse ... En 2009, cuando murió el Patriarca de Rusia, Alejo II, Gundiayev se convirtió en Kiril. Desde ese momento el vínculo con Putin se hizo aun mas cercano. Ambos compartían la mirada despectiva hacia las ideas liberales, la influencia cultural de Occidente y las variaciones sexuales ... Por eso no sorprendió que apoyara la invasión a Crimea en 2014 y la restauración conservadora que llevó adelante Putin en una cruzada que comenzó a mezclar ideología con citas frecuentes a los dogmas ortodoxos mas puritanos, mientras Kiril sonreía detrás con éxtasis celestial ... Putin comprendió que el hueco dejado por la desaparición del comunismo podía ser llenado con la religión, siempre y cuando se alinease con su estrategia política. Con su ex colega de la KGB al mando, era posible avanzar en esa camino de construcción de poder político y clerical ... Putin fue sincerando su discurso ortodoxo y muchos de sus funcionarios imitaron le epifanía de su líder. Y los mas importante: con la venia de Kiril, el FSB, la sucesora de la KGB, comenzó a infiltrar a la iglesia rusa y la convirtió en parte de sus red de control e información ... No fue casual que un ex agente de la KGB llegara a la cima de la iglesia rusa luego que su colega se hiciera con el poder político. Ni que el emplaste de religión y ideología se usara cuando volvió la guerra para revivir la nostalgia imperial en reemplazo de la liturgia soviética ... Cuando Putin invadió Ucrania. Kiril se apuró a bendecir la masacre y en fechas tan tempranas como el 27 de febrero de 2022, dijo que los que se oponían a la invasión en Ucrania eran las “fuerzas del mal”. Todavía se hablaba de “limpiar de nazis”, faltaba para la cruzada religiosa ... En septiembre, Kiril fue aun mas lejos y otorgó una indulgencia anticipada a las tropas rusas al decirles a los que iban al frente que “su sacrificio les lavaría los pecados”. Fue el momento de la movilización de 300.000 soldados extra y luego de Bucha y la demolición de Mariupol ... Cuando los métodos de tortura, desapariciones, rapto de menores y bombardeo de zonas civiles a manos de soldados rusos debilitaron la excusa anti nazi, Kiril apoyó un cambio de discurso en Putin que comenzó a hablar de “desatanizar” a Ucrania y de combatir al demonio occidental ... Desde entonces la invasión pasó a ser una cruzada religiosa. Putin entendió el valor de una postura conservadora radical y antioccidental en un público dentro y fuera de Rusia que prioriza la épica político religiosa medieval por sobre las atrocidades cometidas contra los civiles ... La figura de Kiril es crucial para entender discursos que parecen fuera de contexto e incluso lunáticos, pero que cobran sentido político al ponerlos en un marco adecuado. Pero había algo más ligado a la historia que contamos al principio del hilo sobre la disputa entre iglesias ... El avance sobre Kiev tenía un botín religioso que Kiril anhelaba. Dado que es la cuna de la ortodoxia rusa, tomar sus lugares sagrados era un objetivo prioritario para el Patriarca. El Monasterio de las Cuevas, era el regalo que esperaba de parte de Putin una vez rendida Ucrania ... Catherine Belton lo explica en su libro Los Hombres de Putin: el credo ortodoxo es usado como un factor unificador y Ucrania percibida como un territorio perdido para la fe, una especie de Jerusalén que debía traerse de regreso al control de Moscú junto con sus sitios sagrados. ... En 2014 había logrado el control de la Iglesia de Quersoneso en Crimea, el sitio en donde Vladimiro I de Kiev tomó el primer bautismo en 988. Pero en toda Ucrania aun quedaban desperdigados símbolos cuyo dominio reafirmaría la primicia del Patriarcado de Moscú sobre el de Kiev ... Se trataba de darle un fin militar a una disputa entre iglesias que llevaba mas de un siglo. No pudo lograrse porque lo de Kiev fue solo una finta, apareció Santa Javelin, Putin ordenó un repliegue estratégico y Ucrania se salvó de milagro. Pero la pelea aun no estaba terminada ... El 27 de mayo de 2022 el metropolita de Kiev Onufriy, cabeza de la iglesia ligada a Moscú, se declaró independiente en respuesta a la invasión y la masacre posterior. En 2019 ya habían iniciado el proceso de separación y ahora la ruptura era total. Pero Kiev aun desconfiaba ... Pese a las condenas públicas que hacía Onufriy a la invasión, muchos de sus sacerdotes no adoptaron la misma postura y siguieron con una prédica pro rusa. En los territorios ocupados, algunos religiosos se mostraban abiertamente a favor de la presencia de los invasores ... Onufriy se negó a sancionar a los sacerdotes que colaboraban con los rusos ni reaccionó con la presencia del metropolita de Luhansk, Panteleimon, en Moscú durante la ceremonia de anexión de los territorios ocupados. Tanta tibieza era utilitaria a los deseos de Putin y Kiril
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